CAMPECHE, CAMP. La detención del rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), José Alberto Abud Flores, se convirtió en un espectáculo antes de tiempo: el Consejo Universitario emitió un comunicado que calificó el arresto de “profundamente deplorable e injustificado” y exigió la liberación inmediata del rector, advirtiendo sobre supuestas injerencias externas en la vida de la universidad.
El tono solemne y dramático del comunicado generó reacciones de incredulidad entre estudiantes y académicos. La defensa del rector se presentó como un acto heroico, casi épico, en el que cualquier cuestionamiento a Abud Flores se interpreta como un ataque a la universidad misma.
El texto insiste en que la autonomía universitaria está en riesgo y que la comunidad debe alzarse en defensa del rector. Sin embargo, críticos internos consideran que la exageración del comunicado convierte un proceso normal en un acto de victimización extrema, y que la defensa pública del rector por parte del Consejo es desproporcionada y alarmista.
En menos de un día, el comunicado pasó de buscar apoyo a generar cuestionamientos sobre la objetividad y el criterio del propio Consejo Universitario, evidenciando que la defensa de Abud Flores parece más un blindaje político que un principio institucional.

