CAMPECHE, CAMP. “La cárcel no debe ser un lugar de castigo”. Con esa premisa, se llevó a cabo un encuentro en el Centro de Reinserción Social de San Francisco Kobén. En el marco del Día de Reyes, la gobernadora Layda Sansores sostuvo un diálogo directo con las personas privadas de su libertad (PPL), marcando una postura clara, los centros penitenciarios de la entidad están bajo una transición hacia espacios de “segundas oportunidades”.
La gobernadora Layda Sansores San Román presidió el evento y conversó directamente con los internos, en un gesto que llamó la atención por su cercanía. “Estos espacios no deben ser de castigo, sino de reflexión, dignidad, esperanza y segundas oportunidades”, dijo, destacando que desde el inicio de su administración mantiene una presencia constante en los centros penitenciarios.
Con esto, el centro se llenó de risas, sorpresas y regalos este 6 de enero. Por unas horas, las personas privadas de su libertad (PPL) dejaron a un lado las rutinas del encierro para compartir un convivio que buscó algo más que juguetes, un respiro de esperanza y la posibilidad de reconstruir proyectos de vida.
Más allá de la tradición de los Reyes Magos, el encuentro sirvió para subrayar la apuesta por la reinserción, capacitación, trabajo, cultura, deporte y programas de seguimiento que acompañen a las PPL durante y después del internamiento. Según la mandataria, estas acciones buscan que la liberación no sea el final, sino el comienzo de un proyecto de vida reconstruido.
La jornada también sirvió para reconocer avances en la revisión de casos y liberaciones de quienes ya habían cumplido con lo que marca la ley, según coincidieron autoridades judiciales y del Sistema Penitenciario Estatal. “Su visita manda un mensaje claro: nadie está olvidado”, apuntó Javier Herrera Valles, subsecretario del Sistema Penitenciario Estatal, recordando que la dignidad humana sigue siendo un eje central en la política penitenciaria.

