CDMX – En una mañana impregnada de magia Reyes Magos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo transformó su conferencia matutina en un sincero homenaje a las niñas y niños de México, respondiendo con calidez y compromiso ala pregunta del reportero Juan Raymundo Hernández, de “Diario Basta!”, sobre la política pública en favor de la infancia.
“Estamos a favor de la niñez, sobre todo con nuestro interés en la educación y en que tengan lo suficiente para ir a la escuela. Ese es un gran mensaje”, expresó la mandataria con voz firme y mirada llena de ternura. “Y sobre todo el amor, el cariño que viene de la familia, pero también el ambiente que se crea alrededor de las niñas y los niños, que es muy importante. Y la salud”.
Sheinbaum destacó programas emblemáticos que protegen y fortalecen a la infancia mexicana: los desayunos escolares, las leyes que garantizan el derecho a la educación desde su etapa como jefa de Gobierno de la Ciudad de México hasta la actualidad, y el nuevo programa “Vive Saludable, Vive Feliz”, diseñado específicamente para cuidar la salud física y emocional de las y los menores.
Con una sonrisa que contagió a todo el salón, la presidenta adelantó una noticia que emocionó especialmente a los pequeños presentes: “Y ahora vamos a hacer muchas canchas de fútbol para el Mundial”. El anuncio desató aplausos y ojos brillantes entre los niños invitados, recordándonos que el deporte también es derecho y alegría.
En un cierre inesperado y lleno de simbolismo por el Día de Reyes, Sheinbaum dio la palabra a un pequeño del “tercero A” que levantó la mano con timidez: “Hola, tercero A… ¿Ya en tercero? Gracias. Muchas gracias”. Con esa interacción espontánea, la mandataria dejó claro que, para su gobierno, las niñas y niños no son solo el futuro: son la prioridad absoluta del presente.
Mientras miles de familias mexicanas parten la rosca y los pequeños descubren sus regalos, la presidenta envió un mensaje claro y esperanzador: en este México de la Cuarta Transformación, ningún niño o niña se quedará sin educación, sin alimento, sin salud ni sin el cariño que merecen. Porque, como bien dijo hoy, “ya es día de los niños y las niñas”.

