CAMPECHE, CAMP. La crudeza del dato no necesita envoltura, Campeche suma ya dos casos de zoofilia en lo que va del año y el más reciente, ocurrido en Escárcega, está a punto de llegar a los tribunales. Para quienes viven en la zona, el impacto no es solo moral; es la confirmación de que estos crímenes existen, ocurren cerca y requieren vigilancia ciudadana para ser frenados.
La noticia se volvió inevitable cuando el propio fiscal especializado en Delitos contra Animales, Ambiente y Ecosistemas, Alexandro Brown, confirmó la gravedad del hecho y el avance del caso. El reciente caso ocurrió en el municipio de Escárcega el pasado 19 de diciembre, cuando la Fiscalía recibió una llamada que alertaba sobre un presunto abuso sexual contra una perrita.
Brown ordenó que la denuncia se levantara de inmediato a través del 911, además de exigir la ratificación en la Vicefiscalía municipal junto con pruebas fotográficas o en video y los nombres de dos testigos, piezas fundamentales para integrar la carpeta. El caso terminó expuesto en redes y medios, lo que aceleró la información pública.
La perrita, está en resguardo, recibió atención veterinaria y se le realizaron estudios y toma de muestras enviados a la Dirección de Estudios Periciales de la Fiscalía. Ahora la investigación espera los dictámenes veterinarios, los peritajes y las declaraciones de testigos para pedir la judicialización ante un juez de control. Una vez integrada la carpeta, el responsable de quien su identidad se encuentra reservada sería vinculado a proceso.
No es un hecho aislado. En el municipio de Champotón durante el mes de enero existe otro caso de este mismo delito que ya se encuentra en audiencia. Dos episodios en un solo año no solo retratan una conducta aberrante; también obligan a revisar qué tan protegidos están los animales y qué tan accesibles son los canales de denuncia.
El fiscal recordó que el Artículo 384 del Código Penal de Campeche prevé penas de uno a cuatro años de prisión y multas de 400 a 800 UMA cuando el maltrato derive en zoofilia, provoque la muerte o prolongue la agonía del animal. Las sanciones existen, pero su aplicación depende de que los casos lleguen a manos del juez con pruebas sólidas.
Para la población, la noticia deja un mensaje clave denunciar funciona. El caso de Escárcega avanzó porque hubo gente que vio, grabó y habló.

