Minutos antes de que comenzara el sorteo oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, subió al escenario y recibió de manos de Gianni Infantino un voluminoso trofeo dorado y una medalla conmemorativa como “reconocimiento a su contribución al fútbol mundial”.
“Es uno de los grandes honores de mi vida”, declaró Trump ante el auditorio lleno, para luego asegurar que “el mundo es más seguro ahora” gracias a su gestión y reclamar nuevamente el Premio Nobel de la Paz 2025, que finalmente fue otorgado a la opositora venezolana María Corina Machado.
El acto, que no figuraba en el programa oficial, generó sorpresa y murmullos entre las delegaciones presentes. Estados Unidos albergará 11 de las 16 sedes del torneo, incluida la gran final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, lo que ha convertido al republicano en la figura central de la organización norteamericana.
Pese a las críticas por su política migratoria y las amenazas de retirar partidos a ciudades gobernadas por demócratas, Infantino ha multiplicado los gestos públicos hacia Trump durante los últimos meses.
El inesperado homenaje tuvo lugar en un contexto de tensión comercial con México y Canadá, socios coorganizadores, después de que Washington impusiera nuevos aranceles que ambos países calificaron de “inaceptables”. A pesar de ello, el presidente de la FIFA mantuvo su decisión de distinguir personalmente al mandatario estadounidense en el que fue el momento más comentado.

