CDMX. – Con la voz quebrada y los ojos llenos de lágrimas, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció a miles de héroes anónimos que, bajo el cielo gris de octubre, se convirtieron en la mano que levantó a un México herido por las lluvias.
“ Vi a soldados cargar en hombros a niños y ancianos. Vi a marinos meterse al agua furiosa para rescatar a quienes lo habían perdido todo. Vi a pilotos aterrizar donde nadie se atrevía. Vi a brigadas de la CFE trabajar bajo tormentas para devolver la luz a miles de hogares. Vi a camineros abrir caminos donde solo había desastre.
Vi a los Servidores de la Nación caminar horas entre lodo y lluvia para que nadie se quedara atrás”, relató la mandataria, y su voz se quebró al repetir: “Vi en cada mujer y en cada hombre la grandeza de México”.
En un mes limpiaron millones de metros cúbicos de lodo, abrieron cientos de caminos, visitaron más de 100 mil viviendas y llevaron comida, cobijo y esperanza a quienes lo habían perdido todo.
“Ese es el verdadero México: el que abraza, el que comparte, el que nunca abandona a los suyos”, dijo Sheinbaum mientras soldados, marinos y trabajadores de overoles sucios de lodo contenían las lágrimas bajo sus gorras.
“Nunca permitan que nadie minimice su labor. Ustedes son orgullo de México, son el rostro de México en la emergencia y la mano firme en la reconstrucción”, afirmó con firmeza, antes de repetir tres veces, casi en un susurro que se convirtió en grito: “Gracias… gracias… gracias”.
En uno de los momentos más emotivos, la primera mujer presidenta de México habló desde el corazón de mujer y de madre: “Ser mujer presidenta es cuidar y proteger como lo hace una madre, una hermana, una hija de esta nación. Es tener el coraje de sostener a México en los días de dolor y la ternura de ayudarlo a levantarse con esperanza”.
Al final, entre aplausos que retumbaron en el Campo Marte y abrazos que rompieron cualquier protocolo, Claudia Sheinbaum cerró con una frase qu quedó flotando en el aire: “Porque con cada acción que realizaron este mes hicieron más grande a México… y me hicieron sentir más orgullosa que nunca de ser mexicana”.

