CDMX. – En la Mañanera del Pueblo, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, anunció oficialmente “Coatlicue”, la primera supercomputadora pública de México y la más poderosa de América Latina.
Con una capacidad de 314 mil billones de operaciones por segundo y 14 mil 480 GPUs, equivalente al poder de 375 mil computadoras personales trabajando al unísono, Coatlicue se construirá en 24 meses con una inversión de 6 mil millones de pesos.
Paralelamente se establecerá un centro mexicano de supercómputo en Barcelona y se integrará a un clúster nacional con universidades y centros públicos de investigación. La ubicación exacta en territorio nacional aún se define.
Peña Merino explicó que la supercomputadora procesará cantidades masivas de datos en beneficio directo del país: predicción meteorológica precisa y rápida, detección de evasores fiscales mediante cruce automático de información del SAT y Aduanas, optimización de trámites aduaneros (incluido el potencial del AIFA como hub de carga), mapeo epidemiológico para identificar focos de diabetes u otras enfermedades, y desarrollo científico de vanguardia.
“Es una supercomputadora del pueblo de México, pública”, subrayó el funcionario. Aunque instituciones privadas podrán adquirir tiempo de procesamiento (lo que generará ingresos para su operación), la prioridad será el uso por parte de universidades, centros de investigación Conahcyt, gobiernos estatales y federales.
El equipo base de operación y mantenimiento será de entre 80 y 100 personas, con capacidad flexible según los proyectos. “México dará un salto histórico: en dos años tendremos una capacidad de cómputo que hoy ningún país de América Latina posee”, concluyó Peña Merino.

