CAMPECHE, CAMP. “La seguridad de nuestros hermanos pescadores y la protección de nuestras especies marinas son prioridad”, aseguró la gobernadora Layda Sansores, pues en Isla Arena, ya opera un destacamento permanente para reforzar la vigilancia ante el aumento de robos en la zona costera de Calkiní.
Las autoridades trabajan de la mano con la Séptima Zona Naval, así como de la Conapesca y la Guardia Nacional, además de un grupo de pescadores, dando seguimiento a los acuerdos surgidos tras los planteamientos de los hombres de mar sobre la creciente inseguridad.
Algunos pescadores, con sonrisas que iluminan sus rostros curtidos por el sol y el salitre, sostenían orgullosos los primeros pulpos capturados de la temporada. La presencia constante de las autoridades les ha dado confianza, por primera vez en mucho tiempo, sienten que su trabajo y su sustento están protegidos, y que las jornadas de pesca pueden transcurrir sin temor a robos.
Entre las acciones destacadas se encuentra la inspección de los litorales campechanos para prevenir la pesca ilegal durante los periodos de veda. Esto busca que las temporadas de captura de especies como el pulpo sean más productivas, después de un año complicado para quienes dependen del mar.
Con estas medidas, el objetivo no es solo reducir los robos, sino garantizar que la pesca local y la biodiversidad de la región estén protegidas, asegurando así un sustento más seguro para las familias de Isla Arena.

