CAMPECHE, CAMP. En la carrera contra el reloj que representa la neurodivergencia, los especialistas en Campeche han tomado una decisión clara, la prioridad son los niños pequeñitos. Con agendas saturadas y un incremento en diagnósticos de menores que presentan Autismo y TDAH de forma simultánea, la atención se ha volcado a los grupos de 4 a 7 años de edad, etapa crucial para cambiar el pronóstico de vida de un infante.
Verónica Peraza, presidenta de la asociación TDAH Campeche, explicó que el trabajo actual no se detiene ni en días de asueto. Mientras el psicólogo Roberto Torres y su equipo realizan valoraciones y entregas de resultados, la estrategia se ha dividido por grupos de edad para maximizar el impacto terapéutico.
“Tenemos niños pequeñitos ahorita con autismo y TDAH, que somos también a los que le están dando prioridad los psicólogos”, señaló Peraza. El objetivo es claro, entre más temprano se detecte la condición, mayor es la probabilidad de que el niño desarrolle una vida independiente.
Sin embargo, reiteró que hasta ahora no hay una cifra global, pues un censo como tal aún no se ha creado. Recalcó que hasta ahora la Red de Padres Autismo registró 160 casos solo en su asociación, pero se busca cruzar los datos que hoy tienen por separado la Secretaría de Educación y los Centros de Atención Múltiple (CAM).
Pero aún así, la falta de una cifra oficial no ha frenado a los especialistas, quienes trabajan en grupos reducidos, de 4:00 a 5:00 de la tarde con niños de 7 a 13 años, y de 5:00 a 6:00 con los más pequeños. El éxito de estas convocatorias en espacios públicos como el Parque de las Banderas confirma que la necesidad de las familias es real y urgente.
Con la ley en proceso y el nuevo Centro de Autismo en el horizonte, la prioridad hoy sigue estando en el consultorio y en el parque, donde se define el futuro de la nueva generación neurodivergente de Campeche.

